2 de marzo de 2014

MONTAÑA LUMINOSA

Estaba para nacer en mayo... mi madre tenía ocho meses de embarazo. Estudiaba inglés dos veces a la semana: los martes y los jueves.

Ese jueves 17 de abril, al salir de sus clases, unos obreros que trabajaban en la construcción del frente del instituto comenzaron a discutir, a lanzarse piedras y gritar con mucha fuerza. Los estudiantes salieron corriendo. Ella y yo salimos corriendo.


Llegamos a casa. Ella muy cansada, pero dispuesta como quien se ha resignado a su rol, se preparó para terminar los quehaceres que quedaron pendientes esa mañana, y así, trabajando en la casa, llegó la noche. Se bañó, leyó un libro y se durmió.


Su sueño se interrumpió poco antes de las tres. A las 3:45 de la madrugada del 18 de abril, ella estaba ahí, era su primera vez en la sala de partos. Yo también estaba ahí con ella, también era mi primera vez en la sala de partos.


Prematura, diminuta, pesé apenas 5 libras, completamente calva y con ojos completamente negros. Me llamó Kenya. Mentira. Me llamó Kenya Amarilis. Pero mi segundo nombre no me gusta, aunque digan que es el nombre de una flor y que la flor es linda. Para ser honesta, sufrí mucho bullying con mi segundo nombre en los tiempos de Jack Veneno. Bueno, ya lo superé, pero el nombre aún no me gusta.


Por eso aquí, sólo hablaremos de Kenya, de mi primer nombre, de lo que significa y de lo que yo pretendo ser y hacer ahora.


Kenya es un nombre de origen africano y significa "Montaña Luminosa".

Apenas estoy comenzando a escalar mi propia montaña. Durante mi infancia y mi adolescencia me dejé guiar por mi madre, confiaba tanto en ella, que no hacía nada distinto a lo que ella me sugería.

Fui una niña obediente y buena estudiante. Admiraba tanto a mi madre, que sentía miedo de defraudarla y luego ser rechazada por ella si hacía algo indebido. Me dejé llevar con tal exageración que llegó un momento en el que no tenía seguridad para tomar decisiones o dejarme guiar por mis instintos y convicciones.


Cuando quise ser rebelde, no me lucía y volvía a ser yo, una Kenya dócil e ingenua, una Kenya "buena". Creo que es por eso que estuve estancada en el mismo lugar por mucho tiempo.  Y ese estancamiento, el cual odié y cuestioné tuvo un propósito. Hoy me encuentro agradecida de haberlo vivido.


Mi pasado y lo aprendido en él es el que me da las fuerzas para desprenderme de todo lo que me hace daño o me frena, tanto lo de adentro - sentimientos y resentimientos - como lo de afuera, para así poder continuar mi viaje, pero sobre todo porque el camino que voy a recorrer ahora, hacia arriba y hacia adelante, requiere que yo viaje ligera. De esa manera sí puedo conquistar mis sueños y ser luz para quienes me rodean.


Mi pasado no será borrado o rechazado. Tampoco será  editado. Ese pasado es perfecto, porque hoy soy quien soy, pienso como pienso y tengo tanta energía y motivación para seguir escalando, gracias a ello. Por las experiencias, las vivencias, por lo oscuro, por lo amargo, por el contraste con lo claro, con lo dulce, con lo agrio.


Si no hubiese sido así, no me estarías leyendo y yo quiero que me leas. El universo quiere que me leas. Ha conspirado, pero a mi favor y al tuyo, para que yo recupere mi dignidad, la confianza en mí misma, mi autoimagen, el amor propio, mi deseo de superarme, además de inspirarme y que de una u otra forma, pudiera volver a escribir cartas, cuentos, historias, relatos o simples líneas, con algo de arte, pero sobre todo con un mensaje para ti.


Según las personas que analizan el significado de los nombres, las "Kenya" suelen ser muy imaginativas y soñadoras. Están llenas de energía y se entregan por completo al ser amado. Lo que esta Kenya que ete escribe sí es, es una persona muy sensitiva, idealista y fiel.


Soy decidida, impulsiva. Me gusta aprender y hacer de todo. Muchas decisiones las he tomado por impulso para no entrar en dilemas conmigo misma ni perder tiempo entre análisis e insomnios. Si es por mis impulsos y deseos de aprender yo hubiese escogido varias carreras en la universidad, varias extracurriculares en el colegio, varios empleos, varios deportes, varios destinos donde viajar al mismo tiempo.




Soy altiva, soy activa. Voluntariosa, audaz y muy muy compasiva. Soy tímida e insegura en ambientes desconocidos, pero he aprendido a disimular. Dentro de mis grupos de amigos o redes de apoyo y en el trabajo soy líder, muy cómica, organizada, transparente y no tengo pelos en la lengua. En las relaciones amorosas soy honesta, muy cariñosa, creativa y ocurrente, abnegada y apasionada. Soy celosa y curiosa, oops! peligrosa la combinación? (Estamos trabajando en eso)


Mi realización personal y profesional es muy importante para mi. Por esto no pararé de perseguir todo lo que se me ha querido ir alante y que deseo con intensidad. Esos sueños de los que te hablé, esos que había dejado en pausa, recuerdas?


El camino a mi montaña está lleno de sueños, de todo lo que amo: cámaras, arte, muchas luces, sonido, flashes, arte, claquetas, props, guiones, buenos guiones, música, arte, bajo y guitarra, cuentos, libros y fotografías, lienzos, arte, vino, café y chocolate.


Playas, montes y aventuras, olas, mariposas, caballos y gaviotas; ríos, casas de campaña y lodo, mucho lodo! amores, mis niños y mis amigos, complicidad, viajes, sonrisas y muchas risas!!


Amor del loco y sexo del bueno, apasionado, asfixiante.


Esta Kenya que les escribe es sencilla, sin poses, transparente. Ama los jeans, los 'converse', los trajes de baño, las botas, los sombreros y las chancletas, pero sólo para dejarlas botadas, porque ama andar descalza.


No tiene voz para cantar, pero sí para narrar, actuar, alentar  y dar paz.


Ojo! contrario a lo que parece, tiene mala memoria y le gusta mucho dormir. Por eso colecciona recuerdos, por eso le encanta escribir.

MONTAÑA LUMINOSA

Es taba para nacer en mayo... mi madre tenía ocho meses de embarazo. Estudiaba inglés dos veces a la semana: los martes y los jueves. Es...